De la tristeza a la esperanza: las emociones ante la pérdida de glaciares tropicales

Por Ignacio Palomo*/

La desaparición de los glaciares tropicales es un fenómeno bien documentado desde el punto de vista físico, pero sus dimensiones emocionales y psicológicas han recibido escasa atención científica. Este estudio, firmado por investigadores del IGE de Grenoble, la Universidad de California San Diego y la Universidad Católica del Ecuador, aborda precisamente esa laguna: ¿qué emociones despierta la pérdida de glaciares en quienes conviven con ellos, y cómo esas emociones se traducen —o no— en acción climática?

El trabajo se basa en 34 entrevistas semiestructuradas de entre una y dos horas con una gran diversidad de actores de más de diez países tropicales: comunidades indígenas y locales, guardaparques, científicos, alpinistas, artistas, activistas y víctimas de riesgos glaciares. Paralelamente, los autores modelaron la evolución de 35 glaciares tropicales desde su máxima extensión durante la Pequeña Edad de Hielo (siglos XVI-XIX) hasta proyecciones para 2050. Los resultados muestran que de media, estos glaciares habrán perdido en 2050 el 85% de su superficie desde la pequeña edad del hielo, y en África e Indonesia habrán desaparecido casi completamente.

A partir del análisis cualitativo de las entrevistas, el estudio identifica cinco categorías emocionales principales: cuidadopreocupacióntristezaaceptación y esperanza. Estas emociones no son estáticas ni excluyentes: los mismos individuos suelen experimentar varias a lo largo del tiempo, y su evolución depende en gran medida de los valores que cada persona atribuye a la naturaleza —intrínsecos, instrumentales o relacionales— así como de su contexto socioeconómico, cultural y político.

Uno de los hallazgos es la distinción entre esperanza y cuidado como motores de la acción climática. La esperanza aparece con más frecuencia en personas de clase media-alta urbana que han podido comprometerse con acciones climáticas a gran escala —monitoreo, restauración ecológica, sensibilización—. El cuidado, en cambio, es mas predominante en los miembros de comunidades locales, cuya relación cotidiana con el entorno los lleva a prácticas de protección más silenciosas pero igualmente significativas. Los autores argumentan que estas “acciones de cuidado” merecen mayor reconocimiento científico y político, pues emergen de una vinculación profunda con el territorio que, si se escalara, podría transformar la respuesta a la crisis climática.

El artículo incluye dos estudios de caso detallados: Sonia Altamirano, guía de montaña aimara boliviana que ha pasado 32 años junto al glaciar Zongo en el Huayna Potosí, y Marco Cruz, alpinista ecuatoriano con más de mil ascensos al Chimborazo. Sus historias ilustran cómo factores tan diversos como la espiritualidad andina, la historia colonial, las condiciones socioeconómicas o la experiencia corporal con el hielo moldean percepciones y respuestas emocionales radicalmente distintas ante una misma realidad: la desaparición del glaciar.

Los autores concluyen que la comunicación sobre el cambio climático debe integrar estas narrativas emocionales, porque los datos por sí solos no bastan para movilizar a las personas a la acción climática.


*Univ. Grenoble Alpes, IRD, CNRS, INRAE, Grenoble INP, IGE, Grenoble, France


Palomo, I., Lana, S., Rabatel, A. et al. From grief to hope: the diverse emotional pathways of glacier loss in the tropics. npj Clim. Action (2026). https://doi.org/10.1038/s44168-026-00380-4