Por Romina Fernandez*/
Las plantas no nativas —aquellas que han sido introducidas fuera de su área natural— están aumentando rápidamente en muchas regiones del mundo. Estas especies pueden modificar la composición de las comunidades de plantas y transformar los ecosistemas. En algunos casos hacen que distintos lugares se vuelvan más parecidos entre sí, un proceso conocido como homogeneización biológica; en otros, generan el efecto contrario y aumentan las diferencias entre regiones, lo que se conoce como diferenciación. Comprender cuál de estos procesos predomina es clave para entender cómo están cambiando los ecosistemas a gran escala.
En este estudio analizamos cómo las plantas no nativas están influyendo en la flora de los Andes, una de las regiones con mayor biodiversidad del planeta. La cordillera se extiende por más de 8.000 km a lo largo de siete países de Sudamérica y alberga una enorme variedad de climas, paisajes y ecosistemas. Utilizando grandes bases de datos globales de biodiversidad, reunimos registros de especies de plantas nativas y no nativas presentes en 34 ecorregiones andinas y evaluamos cuán similares son esas ecorregiones entre sí.
Los resultados muestran que las plantas no nativas están generando dos procesos al mismo tiempo. En aproximadamente un tercio de las comparaciones entre ecorregiones, la presencia de plantas introducidas hace que las floras se vuelvan más parecidas (homogeneización). En otro tercio ocurre lo contrario: las ecorregiones se vuelven más diferentes entre sí (diferenciación). En los casos restantes no se observó un cambio claro. Esto indica que la introducción de especies no nativas no tiene un único efecto en los Andes.
También analizamos qué factores ayudan a explicar estas diferencias. Encontramos que las ecorregiones más cercanas geográficamente o con climas similares tienden a compartir más especies de plantas no nativas. Un resultado particularmente interesante es que las fronteras políticas también influyen en la composición de las plantas no nativas. Las ecorregiones ubicadas en países diferentes tienden a compartir menos especies de plantas introducidas cuando están cerca geográficamente, posiblemente debido a diferencias en regulaciones, prácticas agrícolas o comercio. En cambio, a grandes distancias geográficas, estas diferencias políticas pueden perder importancia frente a procesos como el comercio internacional de plantas ornamentales o cultivos.
En síntesis, los resultados indican que la transformación de la flora andina no responde solo a factores climáticos y distancias geográficas, sino también a dinámicas humanas y políticas que influyen en la introducción y expansión de especies. Reconocer esta combinación de factores puede ser útil para anticipar potenciales invasiones de plantas no nativas y fortalecer la cooperación entre los países que comparten los Andes.

*Instituto de Ecología Regional, UNT-CONICET, Argentina
1Fernandez, R. D., Jimenez, Y. G., González, M. V., & Grau, H. R. (2026). Homogenization and differentiation of Andean ecoregion floras driven by non-native plants: The role of political and environmental factors. Perspectives in Ecology and Conservation. Advance online publication. https://doi.org/10.1016/j.pecon.2026.01.003

