Por Carolina Lauro*/
El cambio climático está modificando las condiciones hidrológicas extremas en los ríos nivo-glaciales de la cuenca alta del río Mendoza (Argentina), un sistema clave para el abastecimiento de agua, la generación hidroeléctrica, el riego y la conservación de ecosistemas altoandinos. En regiones de montaña como los Andes Centrales, el aumento de temperatura y la disminución de la precipitación nival están alterando la estacionalidad y magnitud de los caudales, afectando tanto la disponibilidad hídrica como el funcionamiento ecológico de humedales y riberas. A pesar de su importancia, los estudios sobre alteraciones hidrológicas extremas en cuencas poco intervenidas han sido escasos, lo que motivó esta investigación.
El objetivo principal fue caracterizar los cambios en la magnitud, frecuencia, duración y momento de ocurrencia de eventos hidrológicos extremos —máximos, mínimos, pulsos altos (HP) y pulsos bajos (LP)— en cuatro ríos representativos: Cuevas, Vacas, Tupungato y Mendoza. Para ello se utilizaron series diarias de caudal entre 1956 y 2023, complementadas con datos climáticos de precipitación y temperatura del conjunto CRU TS4.09. Se aplicaron indicadores inspirados en el marco de Alteración Hidrológica (IHA) y se emplearon pruebas estadísticas no paramétricas para detectar tendencias y cambios abruptos.
Los resultados muestran transformaciones significativas en el régimen hidrológico. La magnitud de los caudales extremos disminuyó entre un 30% y 55% desde 2010, coincidiendo con una reducción entre el 26-28% en la precipitación anual y un aumento térmico de 0,1 °C por década. Se identificaron dos períodos contrastantes: uno húmedo en las décadas de 1970–1980 y otro marcadamente seco desde 2009–2010. Además, se detectaron retrasos de 15 a 24 días en la ocurrencia de los máximos y mínimos anuales, lo que sugiere un desplazamiento del ciclo de fusión nival y glaciar hacia fechas más tardías.
En cuanto a los pulsos hidrológicos, los LP aumentaron notablemente en frecuencia y duración, especialmente en los ríos Cuevas, Tupungato y Mendoza, donde la duración se incrementó entre 120% y 240%. Esto implica períodos más prolongados de caudales bajos, con potenciales impactos sobre la biota acuática y los humedales altoandinos. Los HP, en cambio, tendieron a disminuir en frecuencia, aunque en algunos casos aumentó su duración, como en el Tupungato y Mendoza, reflejando una mayor persistencia de eventos de caudal elevado pero menos frecuentes.
El estudio concluye que las alteraciones observadas responden principalmente a forzantes climáticos en un sistema con mínima intervención humana, lo que convierte a la cuenca en un laboratorio natural para evaluar los efectos del calentamiento global. Comprender los patrones naturales de caudales extremos permite establecer normas de gestión que consideren la conservación de pulsos hidrológicos esenciales para los ecosistemas, a la vez que optimizan el uso del agua para el abastecimiento, la agricultura o la generación de energía. Se sugiere profundizar en estudios eco-hidrológicos que vinculen directamente los cambios en el régimen de caudales con respuestas biológicas y con la dinámica de humedales, fundamentales para la resiliencia ecológica en escenarios de creciente variabilidad climática.

*Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales, CONICET Mendoza, UNCuyo, Gobierno de Mendoza, Mendoza, Argentina
1Lauro, C., Vich, A. I. J., & Rivera, J. A. (2025). Delays and declines in hydrological extremes in nivo-glacial rivers of Mendoza, Argentina. River Research and Applications. https://doi.org/10.1002/rvr2.70034

