El Niño no cuenta la misma historia en todos los ríos del Perú

Por Harold Llauca*/

Numerosos estudios han mostrado cómo El Niño y La Niña modifican los patrones de precipitación en el Perú. Sin embargo, comprender cómo esas anomalías se reflejan en el caudal de los ríos es igualmente importante. La lluvia es el punto de partida, pero el caudal representa la respuesta integrada de una cuenca: incorpora procesos como la infiltración, el almacenamiento y la liberación gradual del agua. Observar los ríos permite entender cómo la variabilidad climática se traduce en cambios en la disponibilidad de agua.

Con esta mirada, analizamos la respuesta hidrológica de 44 cuencas de las vertientes del Pacífico, Amazonas y Titicaca entre 1981 y 2024. Combinamos observaciones de caudal, simulaciones hidrológicas e índices climáticos para evaluar la respuesta de los ríos peruanos frente a las dos fases del fenómeno El Niño–Oscilación del Sur (ENSO): El Niño y La Niña. El análisis permitió identificar patrones regionales, diferencias estacionales y distintos tiempos de respuesta entre la señal climática del océano y el comportamiento de los ríos.

Los resultados revelan un Perú hidrológicamente diverso. En la costa norte, cuencas como Tumbes, Chira, Piura y Lambayeque responden con rapidez al calentamiento del Pacífico oriental. Durante El Niño, estas cuencas registran incrementos importantes de caudal. En contraste, en otras regiones, particularmente en los Andes, predominan relaciones con la variabilidad del Pacífico central, donde El Niño se asocia generalmente con menores caudales. La Niña, por su parte, tiende a favorecer mayores caudales en diversas cuencas andinas y amazónicas. Una misma fase de ENSO puede, por tanto, dejar huellas hidrológicas muy distintas en el territorio peruano.

Las diferencias no son solo geográficas. Los ríos también responden a distintos ritmos. En la costa norte, la relación con las anomalías del Pacífico oriental se concentra en los primeros meses. Hacia los Andes y la Amazonía, las señales pueden extenderse hasta aproximadamente 12 meses y mostrar respuestas más persistentes. Parte de esta persistencia puede asociarse a la memoria hidrológica de las cuencas y a procesos de almacenamiento que atenúan y redistribuyen la señal climática.

Estos patrones muestran que hablar de los efectos de El Niño y La Niña sobre los ríos del Perú exige reconocer la diversidad hidroclimática del país. No todas las cuencas responden con igual intensidad o rapidez, ni están vinculadas a la misma región del océano Pacífico. Identificar estas diferencias abre oportunidades para incorporar mejor la información climática en el monitoreo y los pronósticos hidrológicos, así como en la planificación de los recursos hídricos y la gestión del riesgo.

En un país atravesado por los Andes, donde el agua se distribuye de manera profundamente desigual, comprender cómo las señales del océano terminan expresándose en nuestros ríos es más que una pregunta científica. Es un paso necesario para anticiparnos a la variabilidad climática y avanzar hacia una gestión del agua basada en el conocimiento de cada territorio.


*National Service of Meteorology and Hydrology of Peru, Lima, Peru;b Departamento de Ingenieria Civil y Ambiental, Universidad de Ingenieria y Tecnologia – UTEC, Lima, Peru;c Doctoral Program in Water Resources, Graduate School, National Agrarian University La Molina, Lima, Peru


1Llauca, H., & Lavado-Casimiro, W. (2026). Hydrological responses to ENSO variability across Peruvian catchments. Hydrological Sciences Journal, 1–15. https://doi.org/10.1080/02626667.2026.2674775