Vulnerabilidad a inundaciones en la cuenca del Río Guatiquía: Una mirada integral para la gestión del territorio

Por Juan Felipe T. Bateman*/

La cuenca del río Guatiquía nace en el páramo de Chingaza y se extiende a través del piedemonte llanero colombiano, que abastece de agua a miles de personas y, al mismo tiempo, enfrenta una fuerte presión por el crecimiento urbano, el cambio de uso del suelo y las lluvias intensas. Cuesta abajo, las poblaciones de Villavicencio, Restrepo y Puerto López han sufrido fuertes inundaciones por el desbordamiento del río Guatiquía, lo que plantea un reto importante para la gestión integral del territorio.1

Con el objetivo de identificar zonas vulnerables a inundaciones, este estudio integró información sobre el relieve, la humedad del terreno, la respuesta del suelo al agua, las lluvias extremas y la densidad de población. A través de una relación estadística con zonas históricamente inundadas, se construyó un mapa de vulnerabilidad ambiental a inundaciones, con una visión actualizada y replicable de alto detalle, que colma un vacío de información en las cuencas andinas tropicales.

Los resultados muestran que la mayor vulnerabilidad se concentra en la parte media y baja de la cuenca, donde confluyen varias condiciones desfavorables: pendientes más suaves, suelos con menor capacidad de infiltración, acumulación de humedad y presencia de zonas urbanas y agrícolas. Además, allí se observan lluvias intensas y persistentes que incrementan la probabilidad de inundación. En contraste, la parte alta de la cuenca presenta una menor vulnerabilidad, gracias a una mayor cobertura forestal, suelos más permeables e inclinados y pocos asentamientos.

Uno de los hallazgos más importantes es que la expansión urbana y la transformación del paisaje están incrementando la vulnerabilidad en la cuenca, lo que, ante futuras amenazas, elevará el riesgo en las zonas más pobladas. Cuando se reemplazan las coberturas naturales por superficies impermeables, el agua escurre más rápido y el terreno pierde su capacidad de absorberla. Esto hace que sectores ya sensibles se vuelvan aún más vulnerables.

Desde la gestión territorial, estos resultados constituyen una base útil para orientar las decisiones de ordenamiento y adaptación. En las zonas de mayor vulnerabilidad, se requiere frenar la ocupación de las rondas hídricas y las planicies de inundación, fortalecer la restauración de coberturas vegetales, promover la infraestructura verde y mejorar los sistemas de alerta temprana. En la parte alta, la prioridad debe ser la conservación de los ecosistemas que regulan el agua y sostienen la estabilidad hidrológica de toda la cuenca.

En conjunto, este trabajo muestra que reducir el riesgo de inundación no depende solo de la lluvia, sino también de cómo ocupamos y transformamos el territorio. Entender esa relación es clave para proteger a la población, planificar mejor y fomentar cuencas más resilientes.

Mapa de vulnerabilidad a inundaciones en la cuenca del Río Guatiquía. Los municipios habitados están delineados en amarillo. Adapatado de Moreno-Abdelnur et al. 2026
Mapa de vulnerabilidad a inundaciones en la cuenca del Río Guatiquía. Los municipios habitados están delineados en amarillo. Adapatado de Moreno-Abdelnur et al. 2026

*Earth System Science Program, School of Sciences and Engineering, Universidad del Rosario, Bogotá D.C., Colombia


1Varón-Gutiérrez S D and Vargas-Cuervo G 2019 Análisis de la susceptibilidad por inundaciones asociadas a la dinámica fluvial del río Guatiquía en la ciudad de Villavicencio, Colombia Cuad. Geogr. Rev. Colomb. Geogr. 28 152–74

Moreno-Abdelnur, Angelica, Juan Felipe Bateman, Julián E Meneses Bernal, Benjamin Quesada, and Alvaro Avila-Diaz. 2026. “Integrated Flood Vulnerability Assessment in a Data-Scarce Tropical Mountain-to-Piedmont Watershed.” Environmental Research Communications: 1–25. doi:10.1088/2515-7620/ae47ac.